2018, Palabra del Señor

Dr. Tim Hamon

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Estamos en la próxima fase. Estamos en el siguiente viento. Usted sabe que cuando usted necesita el segundo viento es cuando usted se ha quedado sin aliento”.

Dr. Tim Hamon

CEO de Christian INTERNATIONAL

Segundo Viento Profético

Por Dr. Tim Hamon

Nota, esta palabra es estructurada como una enseñanza. La enseñanza es mi lenguaje nativo y Dios a menudo me habla de esa manera. Creo que esto es lo que Dios me habló para entrar en el 2018. 

Mientras yo estaba pensando y orando acerca de lo que Dios quería que yo dijera, Él me llevó a Ezequiel 37. Ezequiel es un profeta durante el cautiverio babilónico de Israel, y en esta parte de Ezequiel, él le está profetizando acerca de su prometido regreso a la tierra de Israel y ese es el contexto en que estas profecías vienen. 

Ezequiel tuvo una visión abierta, y es llamada el valle de los huesos secos.  Ezequiel 37:1, “La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. 2 Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. 3 Y me dijo: Hijo de hombre, “¿vivirán estos huesos?” Y dije: “Señor Jehová, tú lo sabes.” 4 Me dijo entonces: “Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.”  5 “Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar aliento en vosotros, y viviréis.  6 Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros aliento, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. “ 

Ezequiel profetiza como fue instruido: v 7 “Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8 Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos aliento.” 

Yo veo los huesos, tendones, carne, piel, pero dónde está el aliento de vida?  El problema es que no hay aliento de vida.  Ahora esto me está inquietando porque Dios le dijo a Ezequiel profetiza a los huesos secos. Escuchen lo que Él le dice a Ezequiel que profetice, “Así ha dicho Jehová el Señor He aquí, yo hago entrar aliento de vida en vosotros” y él dice, “pondré en vosotros aliento de vida, y viviréis” . El v8 finaliza claramente “pero no había en ellos aliento de vida.”  Es lo único que el Señor dice dos veces, cuando el Señor dice dos veces es para hacer énfasis. Así que el enfatiza aliento de vida, pero el aliento de vida no viene. 

Yo sentí que el Señor me hablaba que aquí es donde (CI gente profética) estamos ahora y no me gustó eso. No me gustó esa interpretación para nada, de hecho, discutí un poco. Declaré que nos hemos estado reuniendo con un montón de ruido (hueso con hueso), hemos estado enlazando (tendones a tendones), hemos estado impartiendo Fortaleza y poder al equipar y entrenar (carne y músculos), y los hemos estado cubriendo, defendiendo, completándoles y enseñando integridad (piel). Pero el Señor dice que realmente no hay aliento en eso. 

Ahora esta palabra “aliento” es ruach, la cual significa ‘el aliento de Dios’.  Es la misma palabra donde Dios ‘sopló’, ruach, e hizo que Su vida viniera en Salmos 33:6. Ruach es aliento espiritual, es el Espíritu de Dios entrando en nosotros. No es aire literal entrando a nosotros. Es el Espíritu de Dios. Así, cuando dice que no hay aliento en ellos, la parte del Espíritu parece estar perdida. Y discutí con Dios y dije, ‘no somos así, tenemos un montón de Espíritu. Hemos sentido al Espíritu moverse, la adoración ha sido grandiosa…’ pero eso era lo que Dios continuaba diciéndome, francamente estaba un poco confundido. 

Después el Señor me dijo “Yo no culpé a Ezequiel, él hizo exactamente lo que le pedí que hiciera. No te quedes atascado porque no ves todo lo que esperabas. Es hora de un segundo viento.”   Mientras yo digería eso, algo me ocurrió, en 2016 en nuestra Asamblea de Atalayas e Intercesores tuvimos a Cindy Jacobs, Barbara Yoder y Ducht Sheets. Recordé que ellos dijeron cosas muy interesantes. Barbara dijo: “Entiendo que este es el tiempo de dar a luz a un nuevo movimiento Profético aquí en CI (Christian International). Los mejores años que jamás han tenido y más milagros.” Después Cindy dijo: “Es tiempo para que CI vaya a un nuevo nivel Profético con poder y autoridad. Y más milagros de los que hemos visto.” Y finalmente, Ducht Sheets dijo: “Dios está liberando un Nuevo manto Profético en CI. Y esto hará de nosotros el ‘Pueblo del viento’ Y serán como águilas que se meten en el viento de Dios y volarán sobre las tormentas con mayor autoridad en la medida que  entren en el nuevo viento de Dios.”  El obispo también declaró en este evento que una Segunda ola de lo Profético estaba viniendo a CI. 

Me fui de regreso a Ezequiel, donde no había aliento en ellos. Visualice el valle de los huesos secos, los huesos se juntan creando esqueletos, luego surge en ellos carne y luego la piel. Así que, están tendidos en el campo, parecen tipos normales, equipados, listos, fuertes y tienen todo lo que necesitan, pero simplemente no se mueven.  Entonces en el versículo nueve, después de que “No había aliento en ellos, me dijo: “Profetiza al aliento  [RUACH], profetiza [Navi], hijo de hombre, y dile al aliento [ruach-que significa Espíritu de Dios, la palabra inspirada de Dios],” … Aquí Dios le está diciendo a Ezequiel ‘profetiza a mi Espíritu, no solamente a mi Espíritu si no que profetiza a la palabra inspirada (aliento) que ya te di’.  Yo lo interpreto de esta manera, profetiza a tus profecías. 

Entonces dice “Esto dice Jehová Dios: ‘ven de los cuatro vientos [ruach], Oh aliento de vida, sopla sobre estos muertos y vivirán.’” Así que, profetiza a la palabra inspirada que tienes, y dile ‘cobra vida’, porque hasta ahora te ha estado matando. Estos huesos fueron asesinados, no eran sólo personas al azar que murieron. Este era un grupo de personas que fueron derrotados. Fueron asesinados, como un ejército que perdió una batalla. Y están siendo restaurados, re-equipados y ahora él está diciendo profetiza a lo que te inspiré la última vez. 

Así que, Ezequiel profetiza exactamente lo que Dios le dice que haga de nuevo,  “ y aliento[ruach]  vino sobre ellos, y vivieron y se pusieron en pie, un enorme e inmenso ejército.”  Hasta este momento, ellos no estaban parados. Ahora ellos estaban parados pero no solamente parados ¡Ahora eran un enorme e inmenso ejército! Solo piense en eso por un minuto, la palabra RUACH (la voz de Dios, el Espíritu de Dios, el aliento vivificante de Dios) es traducido también como “un violento exhalar de coraje, como un grito de guerra”. Puede significar también que el Espíritu Santo empodera algo. También es traducido como ‘profecía’. También se traduce como impartir energía guerrera, un poder de dotar al hombre de dones especiales. 

Profetiza al aliento de Dios, el ruach (las palabras inspiradas que él te ha dado) aquellas cosas con las cuales él te ha equipado, energía guerrera que él ha hecho para ti.  Profetiza eso, y no sólo traerá vida, sino una unción valerosa que te convertirá en un ejército! ¡No una multitud, no una congregación, sino un ejército! 

La palabra hebrea para ejército aquí es “jael” es interpretada usualmente como ejército pero también significa Fortaleza, prosperidad y riquezas. 

Así que, qué está sucediendo, Ezequiel ha profetizado, la palabra de Dios viene, todos los huesos se juntan, ellos han sido equipados, cubiertos, protegidos y preparados excepto que ellos no se están moviendo de la manera que ellos necesitan moverse aun o no se mueven para nada. No me gusta la idea de que allí es donde estamos ahora. Hemos estado equipando, preparando, fortaleciendo, armando, reuniendo a todas esas personas y ahora queremos ser un ejército. 

Estamos en la próxima fase. Estamos en el siguiente viento. Usted sabe que cuando usted necesita el segundo viento es cuando usted se ha quedado sin aliento. Cuando el aliento ha sido exhalado y no sabe de dónde va a venir el próximo es cuando aparece el  segundo viento y así es como funciona, usted le profetiza al primer viento y le dice, “¡Cobra vida! ¡Cobra vida y empodéranos para levantarnos como un ejército! “¿Cómo se levanta usted como un ejército? Al unirse a un ejército, decimos que usted se convierte en parte del servicio. 

Una persona en el ejército se llama un hombre de servicio, porque cuando es un soldado es un siervo que está dispuesto a dar su vida. No un sirviente normal, sino un sirviente especial dispuesto a dar su vida. Estamos llamados a servir también. Incluso a nuestras reuniones les llamamos servicios, porque estamos aquí para servir. 

¿Es esa la razón por la cual la gente viene a su iglesia? O vienen para ser equipados, alineados, empoderados y cubiertos, pero ¿vienen a servir? Porque una vez que están completamente desarrollados y cubiertos, tiene que haber una nueva carga, un nuevo alumbramiento, una nueva profecía para el aliento, para el ruach, para la inspiración, el poder del Espíritu de Dios.  Para decirlo nuevamente a los cuatro vientos sopla sobre nosotros para que no solo estemos preparados, si no que nos levantemos como ejército. Porque un ejército no luce como un grupo, tiene un propósito. Tiene una misión. Si usted es del ejército su propósito es invadir al enemigo. Un ejército es ofensivo por naturaleza, si usted está a la defensiva usted está perdiendo. Si queremos ver el territorio tomado tenemos que poner las botas en el suelo.  Y cuando nuestras congregaciones lo único que reciben es equipamiento pero nunca reviven a su propósito entonces solamente son cuerpos, que se miran bien pero solo están por allí. 

El Segundo viento es el que nos carga. Cuando empezamos a profetizar decíamos, “Dios tú dijiste en la última profecía que vendría el aliento para que estuviéramos vivos”. Ahora decimos: “¡Aliento, haznos vivir! Levantémonos como un ejército para que podamos ejecutar tu juicio en el mundo”. 

Creo que estamos llegando a esa nueva ola, ese próximo nivel, ese segundo viento. Nos han estado oyendo decir “crean en lo que Dios ya dijo”?, Lo cree, lo puede esperar, y puede adquirirlo?  Él está diciendo, “Profetiza a MI Palabra, profetiza a Mi Espíritu. Habla vida y sopla aliento de vida a aquellos que has estado equipando para que ellos sean equipados con la palabra de Dios en su boca como un ejército. Porque estamos aquí para tomar territorio y todo lo que hemos hecho en lo Profético desde que el movimiento Profético comenzó, creo que ha sido preparación para ¡este mismísimo día! Hemos estado equipando a un grupo de personas. Les hemos estado poniendo carne y piel, y los hemos preparado y se ven bien. Han estado practicando, están listos para ir, pero ahora tenemos que decir: “¡Levántense como un ejército!” 

Necesitamos ir a la batalla, pero el problema es ¿no fuimos matados la última vez? Los huesos estaban en esa condición y sin embargo el aliento de Dios viene, el ruach, y el profeta diciendo: “¡cobra vida!” Todo lo que tienes el propósito de ser y hacer, ¡que viva! Todo lo que falló en la temporada anterior, ¡que viva! ¡Cada lugar por el que pasaste y que no lo lograste, ¡cobra vida!” Todas las puertas que no se abrieron, ¡cobren vida! Ejército levántate. 

¡Levántate en este día! Que el Espíritu venga sobre ti, ¡que el aliento de Dios fluya sobre ti! Cobra vida en este día, ¡es el segundo viento! Es el segundo viento de lo Profético. ¡Está viniendo a la vida justo ahora! Profetiza al espíritu, profetiza a la palabra, profetiza a tu destino, y ¡cobra vida! Somos el ejército de Dios y en esta hora lo declaro! ¡El segundo viento está soplando! ¡Yo profetizo, vuelve a la vida! ruach, ¡Yo le hablo, vive! ¡Que cada derrota sea victoria! El destino y el propósito van adelante como un ejército para conquistar el territorio en el nombre de Jesús. 

¡Creo este mensaje! Lo siento.  Lo que es más conmovedor para mí es lo que significa para la generación emergente. Por mucho que queramos la vida, también queremos animar a las próximas generaciones. No queremos que nunca sean huesos secos. ¡Queremos que sean el ejército que lucha batallas y ve victorias! 

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