ENSEÑANZAS

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

A medida que el año llega a su fin, siempre paso tiempo buscando a Dios para una nueva palabra para el próximo año. Este año, Dios me sorprendió dándome una palabra antes de comenzar a orar por ella. Sucedió así: yo estaba de pie en el patio delantero de mi hija y el nuevo hogar de mi yerno admirando todos los árboles de sombra cuando empezamos a discutir en qué dirección se levantaba sol y se ponía sobre su casa. Sabiendo dónde estábamos en comparación con la Interestatal 75, señalé en la dirección que creía que era el norte y anuncié: “Eso es al norte.” 

Algunos miembros de mi familia empezaron a preguntarme si tenía o no razón. Me detuve por un momento para pensar en mi decisión y luego me aseguré que la dirección que señalé estaba hacia el norte. Todavía no estaban convencidos, así que le pedí a mi yerno que sacara una brújula de su Smartphone.

Cuando la brújula se abrió giró detrás de mí y señaló la dirección opuesta al norte. Varios miembros de la familia dijeron: “Sí, pensé que el norte estaba en esa dirección, de acuerdo con la brújula, por supuesto”. Mientras re calculaba mis instrucciones, exclamé: “No, la brújula está equivocada. En este punto, todos se echaron a reír diciendo: “Oh, sí, como si la brújula estuviera equivocada y tuvieras razón”. Cuando dijeron eso, empecé a cuestionar mi propio juicio. El sentido común me dijo que le creyera a la brújula en vez de quedarme con mi instinto. Empecé a ceder cuando algo dentro de mí me decía que la brújula estaba equivocada. Así que, de nuevo, dije que la brújula estaba equivocada y que el norte estaba donde señalé originalmente. Deberías haber oído las risas.

Todos se burlaron de mí y dijeron sarcásticamente: -Claro que lo es, por supuesto, tienes razón y la brújula está equivocada. Entonces, de repente, el teléfono se congeló y la pantalla decía: “RE CALIBRANDO”. Después de unos segundos la brújula giró alrededor y señaló en la dirección que yo había dicho que estaba al norte y seguro que estaba al norte. Debo admitir que me regodeaba un poco por este hecho. Era como si el mundo entero girar alrededor de mis pies y estar de acuerdo con mi declaración.

Creo que en esta próxima temporada Dios está levantando a un pueblo profético con una unción de Juan el Bautista que comenzó a convertir al mundo religioso y preparar el camino del Señor al declarar la Palabra del Señor y dar una dirección verdadera y precisa a las generaciones y a las naciones. Cuando empezamos a preguntar por qué la brújula había estado equivocada, Dios me habló y dijo: “La brújula estaba usando información antigua de un lugar anterior para hacer su calibración”.

Cuando la brújula finalmente se volvió a conectar con el satélite, o en otras palabras, los lugares celestiales, RE CALIBRÓ y nos dio una nueva dirección. “Durante la última parte de 2016 a medida que la elección se acercaba, mucha gente comenzó a clamar a Dios y volver a conectar con Los lugares celestiales. Debido a esto, Dios está re calibrando Su iglesia y Su pueblo y vertiendo dirección y visión para ellos. Ya no estamos funcionando a partir de la vieja revelación de un lugar antiguo, pero ahora Dios está haciendo que nuestro mundo se sitúe bajo nuestros pies y se alinee con Su propósito y Su plan. De repente, aquellos que han estado vagando sin rumbo tendrán un nuevo sentido de dirección y comenzarán a progresar. Mientras que si viajamos con una brújula que necesita ser re calibrada, nunca llegaremos a nuestro destino.

Debemos clamar a Dios. Debemos reconectarnos con el Padre celestial. Debemos permitir que Él nos re calibre. Usted ve, todos tenemos experiencias de la gente y de la vida que intentan señalarnos la dirección incorrecta. Puede ser un padre que nunca estuvo ahí para ti, lo que te hace sentir que no lo mereces y, sin embargo, Abba padre grita: “Este es mi hijo o hija amada en quien me complazco”. Podría ser una asignación anterior del ministerio en la cual fuiste utilizado y abusado o tal vez incluso una situación actual con amigos, compañeros de trabajo o familiares que están tratando de llevarte en la dirección equivocada.

Tal vez el modelo de ministerio que estás siguiendo no está produciendo los resultados que deseas. Es hora de estar a solas con Dios para una RE CALIBRACIÓN total de nuestras vidas. Romanos 12:2 nos dice que debemos ser transformados renovando nuestras mentes. Esto es mucho más que encontrar algunas escrituras escogidas y confesarlas tres veces al día. Aquí vamos otra vez, dando vuelta a nuestro mundo entero alrededor y dirigiéndonos en una nueva dirección. Te reto a comenzar el año haciendo tres cosas:

  1. Orar y pedirle a Dios que te revele las áreas de tu vida que necesitan re calibrarse.
  2. Pedirle al Espíritu Santo que toque estas áreas de tu vida y te conecte con personas que puedan ayudarte a re calibrar estas áreas.
  3. Obtén sabiduría. Proverbios 4:7 dice: “La sabiduría es suprema, por lo tanto, obtengan sabiduría. Aunque te cueste todo lo que tienes, consigue comprensión.” Piensa en las áreas de tu vida que no tienen éxito y pregúntate, ¿leo libros que me pueden ayudar en estas áreas? ¿Puedo interactuar con personas que tienen éxito en estas áreas? ¿Asisto a clases, conferencias o talleres que me ayuden a desarrollar habilidades en esta área?

Recuerda, Dios quiere que tengas éxito en todas las cosas y que estás hecho para ser re calibrado.

Suscríbete a nuestro NewsLetter

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

El jueves 25 de febrero pasado realizamos el Conversatorio Profético en línea: Mujer Profética, Maestras del Bien. Puedes verlo aquí. Contamos con cuatro invitadas de lujo: Profeta Mercedes de Aquino (El Salvador), Profeta Magda Felix (México), Pastora Vilma de Aquino (El Salvador) y Profeta Victoria Iraheta (Estados Unidos). A continuación presentamos los principales principios impartidos para toda la comunidad profética.

Al igual que Loida y Eunice, Dios nos permitirá ver a generaciones de Timoteos predicando en las naciones. Dios está haciendo surgir a las mujeres del anonimato para ponerlas al frente de la batalla. ¡Viene el fruto de nuevas generaciones y de engendrar un ADN profético!

Profeta Mercedes de Aquino

EL SALVADOR

No importa tu función actual en los siete montes de la cultura, ahí Dios hará que te levantes. ¡Dios te usará! Más allá de los milagros, el ministerio y lo sobrenatural, mi mayor experiencia ha sido ser madre. Hoy en día necesitamos ser mujeres proféticas, alineadas a la voz de Dios, para caminar en su voluntad.

Profeta Magda Felix

MÉXICO

Los desafíos de las mujeres jóvenes hoy responden a diferentes roles. Nuestros hijos y nuestra familia son nuestro primer ministerio. La responsabilidad de enseñanza de cada hijo es de cada madre. Dios nos pedirá responsabilidad de qué tan lejos llegaron nuestras saetas (hijos e hijas). Debemos proveer un ambiente espiritual en la casa, más que las necesidades materiales. ¡Debemos ser mujeres enseñables!

Pastora Vilma de Aquino

El salvador

Si amamos a nuestros hijos hay que poner límites. Si no ponemos límites o disciplina, en el futuro causará destrucción a sus vidas o familias. ¡Hay que disciplinar en todas las áreas! ¡La desobediencia no trae honor a Dios! ¡El Espíritu nos guía y nos capacita  para poder disciplinar! ¡No hay que tener miedo! ¡Ese es nuestro trabajo!

Profeta Victoria Iraheta

ESTADOS UNIDOS

Suscríbete a nuestro NewsLetter

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

Palabras Proféticas: Pasando por el Cernidor

Cuando hablamos de asuntos proféticos, nos adentramos en un territorio poderoso, sin embargo, vivimos tiempos donde lo profético ha sido llevado a diferentes extremos.

Por un lado, existe el sensacionalismo profético: todos profetizan y pueden decir: “Así dice el Señor…”, y no es que no todos puedan profetizar, sino que algunos por falta de formación y carácter llegan a cometer errores que sirven de excusa para cerrar las puertas a lo profético. Por otro lado, lo profético ha sido encajonado en un perfil místico, de manera que las palabras y acciones proféticas cuentan con una fuerte carga de misticismo más que de espiritualidad, llevándonos a la frontera de lo “oculto”, una frontera que no debemos cruzar.

Ahora bien, ante estos casos, surgen las preguntas: ¿Qué hacemos con lo profético? ¿Cómo podemos saber que lo que he recibido de Dios es para ser profetizado o es una comisión de oración? ¿Cerramos nuestras puertas a lo profético o dejamos que lo profético fluya? ¿Cómo sé que Dios me está hablando y qué hacer con ello? Éstas son algunas de las preguntas que surgen y que es nuestro deseo poder ayudar a aclarar.

39 Por lo tanto, mis amados hermanos, con todo corazón deseen profetizar y no prohíban que se hable en lenguas; 40 pero asegúrense de que todo se haga de forma apropiada y con orden. 1 Corintios 14: 39 -40 (NTV).

A través de este pasaje, el Apóstol Pablo insta a los corintios y a cada uno de nosotros a permitir que lo profético sea una constante y, después de ello, introduce dos conceptos: DE FORMA APROPIADA y CON ORDEN. Para poder cumplir con estas dos cualidades y responder a las preguntas anteriores, queremos compartir contigo algunos puntos que nos permitirán pasar nuestras palabras proféticas por un cernidor.

Filtros para la revelación

1. Revelación

Es importante saber que TODOS recibimos revelación de parte de Dios, Él desea mostrarse y hablar a cada uno de nosotros, y, para hacerlo, usará nuestros sentidos, nos permitirá ver, oír o sentir en nuestro ser aquello que quiere mostrarnos. Debemos reconocer cuál es la forma en la que Dios se comunica mayormente a nuestra vida.

Cuando hablamos de revelación no estamos hablando de algo místico y complejo, sino que, en muchas ocasiones, Dios habla según el lenguaje del receptor, por ejemplo:

Dios habló:

  • A Moisés a través de una zarza que ardía. Éxodo 3
  • A Pedro y Andrés en el lenguaje de la pesca para que estos pudieran comprender su llamado. Mateo 4: 18 – 20
  • A Pedro a través de una visión pasa hacerle saber que las Buenas Nuevas tendrían que ser anunciadas a los gentiles. Hechos 10: 13 – 15.

La revelación es clara y precisa en los tres ejemplos anteriores. Cuando Dios nos revela algo, esta revelación será clara y precisa y, sobre todo, tiene un sustento bíblico. Cada vez que yo reciba una revelación, debo hacerme las siguientes preguntas:

¿De dónde vino esta revelación? ¿De mi espíritu, de mi alma o de mi carne? Muchas ocasiones estamos atribulados por los eventos a nuestro alrededor y lo que recibimos está influenciado por dichos eventos y existen casos dónde la revelación es resultado de un sentimiento o impresión personal, si este es el caso, debemos animarnos a afinar nuestra forma en la cual recibimos de Dios y, sobre todo, ser íntegros al reconocer el origen de nuestra revelación.

¿Es bíblico la forma y lo que recibo? Todo aquel que ama a Dios y fluye en lo profético debe tener como base y sustento su palabra, La Biblia. Debemos ser oidores y hacedores de la palabra de verdad. Santiago 1:22. Entre más comunión y fundamento (lógos) tengamos las revelaciones (rhémata) tendrán una mayor claridad y sentido. Recordemos que nuestra vara de medir no es el pensamiento del hombre sino el pensamiento mismo de Dios y, por ello, al ser una revelación un pensamiento expresado de Dios, éste siempre concordará con sus pensamientos ya escritos, su Palabra.

2. Interpretación.

Existe una regla acerca de la interpretación Bíblica, dada por los estudiosos de ésta: “La escritura se interpreta a sí misma”. Esto es poderoso, quiere decir que, a lo largo de toda la escritura, no encontraremos error y sí armonía y afirmación de cada palabra que Dios ha hablado. A pesar de estar escrita en diferentes temporadas y por diferentes hombres, la escritura concuerda en todo y nunca se contradice.

16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra. 2 Timoteo 3: 16 -17 (NTV).

Por ello, todo profeta debe ser un apasionado de la Palabra de Dios, y no sólo apasionado, sino un buen trazador de la misma (2 Tim. 2:15). Para ello es importante poder no sólo leer un pasaje y ya, sino leer el pasaje en su contexto. Esto nos permitirá conocer la idea clara de lo que Dios está hablando. Toda profecía debe tener una base bíblica, pero si no conocemos su palabra se nos será difícil encontrar esas bases necesarias para interpretar lo que Dios nos está hablando proféticamente.

Nos gustaría aclarar algo muy importante: todo extremo es peligroso, algunos podrán decir que mucha letra mata y otros que la ausencia de esto nos lleva a los errores bíblicos. Por ello recomendamos siempre situarnos a la mitad de ambas posturas: es necesario aprender para interpretar y también es muy necesario tener experiencias de comunión con Dios para conocer la forma en cual Él opera.  Que la letra cobre vida al ser practicada y estudiada.

Algo muy importante que también podría ayudarnos en cuestiones de interpretación es que toda revelación que recibamos sea expuesta a una comunidad madura y entendida. Recordemos:

Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad. Proverbios 11:14 (RV-60).

Cuando compartimos con una comunidad lo que hemos recibido de parte de Dios y lo ponemos a prueba, damos muestra de nuestro corazón (humildad y la capacidad de ser enseñables), ya que al saber que esta comunidad es madura y entendida de lo profético, podemos hallar consejo, dirección y aún una mayor afinación respecto a lo que Dios nos está mostrando y como proceder con ello. Esto también será un blindaje para que en nuestro corazón no se asiente el orgullo y la vanidad. Compartir con otros es una señal de que hemos comprendido que somos parte del Cuerpo de Cristo.

3. Aplicación.

Toda revelación dada por Dios debe ser práctica. Cuando Dios habla, nos invita a actuar. Cuando la voz de Dios es manifestada, nos pone en movimiento con la finalidad de liberar, sanar, edificar, levantar. Podemos ver cómo a lo largo de la escritura cada vez que Dios habló, daba indicaciones para que las promesas fueran cumplidas, afirmaba los corazones respecto a la tarea que les había sido asignada y revelaba estrategias para resolver asuntos o ganar batallas.

He podido ver cómo en el momento en que Dios habla a su pueblo, éste comienza a ser movilizado y posicionado por la palabra que Dios está hablando a su corazón. Sí Dios te está hablando seguramente quiere que entres en movimiento, Él desea que avances, que crezcas y para ello está hablando. Él en este tiempo tiene el interés de glorificarse y por ello HABLA HOY. Cuando recibamos revelación de Dios acerca de algo, yo debo preguntarme: ¿a qué me está llevando esta revelación? No sólo a conocer, sino también a hacer.

4. Evaluación.

¿Recuerdas los momentos de evaluación en la escuela? Para algunos la palabra evaluación puede parecer no apropiada, sin embargo, cuando adquirimos un nuevo conocimiento, naturalmente es necesario que ese aprendizaje reciba una evaluación. Algo similar sucede con la palabra profética, ya que has pasado por los puntos anteriores, llegamos a éste, en el cual nuestra revelación debe pasar su prueba. Es en este punto donde revisamos si lo que yo he profetizado se puede medir en hechos, si hay evidencias de lo que hemos hablado.

Cumplimiento sería una palabra clave de esta evaluación. Sin embargo, hay palabras proféticas que no se cumplen debido a la actitud de aquellos que la reciben, eso será tema en otro momento. Lo que sí queremos destacar es si lo que yo he profetizado ha tenido un impacto conforme a lo establecido por Dios y si hay testimonio de ello a través del tiempo y los hechos.

Nuestra actitud ante la evaluación debe ser:

  • Velar.
  • Orar.
  • Pelear.

En muchas ocasiones deberemos esperar para ver el cumplimiento de la palabra profética y para ello debemos tener la actitud correcta.

Con estos consejos para cernir nuestra palabra profética, podemos tener una serie de filtros que nos permitirán crecer y desarrollarnos en lo profético de una forma sana y saludable, guardando la integridad de lo que recibimos de Dios y la de nuestro corazón. Así que te animamos a no dejar de profetizar y anhelar oír a Dios y crecer saludable en el ministerio profético.

Autobiografías

Autores

Suscríbete a nuestro NewsLetter

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

Los protocolos son simplemente principios para una conducta adecuada. Los protocolos están diseñados para ayudarnos a administrar las gracias de Dios para el mayor beneficio de Su cuerpo.

Profeta Edgar Iraheta

COORDINADOR DE CI EN ESPAÑOL

El Movimiento Profético está pasando por uno de sus momentos más significativos de la historia actual. Dios está refinando a Sus profetas y pueblo profético.

Lo que está sucediendo no es inusual; incluso Pablo, el apóstol, tuvo que ayudar a sus iglesias a entender la profecía y los dones espirituales. Cuando escribió a la iglesia en Corinto, con frecuencia olvidamos que era una carta en respuesta a las muchas preguntas que tenían sobre su fe, y entre esas cosas estaban los dones espirituales.

Uno de esos dones es la profecía. Solo podemos suponer qué tipo de preguntas había recibido de las iglesias de Corinto. Muy probablemente incluían preocupaciones, malentendidos, abusos y extremos que pueden ser comunes cada vez que vemos profecías o dones espirituales en funcionamiento. Sin embargo, él respondió con sabiduría, enseñanza y amor. Dios nos está llamando a responder de la misma manera.

Todavía enfrentamos problemas similares a los que el apóstol Pablo enfrentó en la iglesia primitiva. Examinemos qué actitud tenía Pablo hacia el ministerio profético en general. ¿cuáles son las áreas que él animó a cultivar en sus iglesias para una cultura profética saludable?

La actitud de Pablo hacia la profecía

Conocemos la actitud de Pablo hacia los dones espirituales a través de sus escritos. Primero, Pablo dice: “No desprecien las profecías. Antes bien, examínenlo todo cuidadosamente, retengan lo bueno” (1 Tes. 5: 20-21). Podemos ver su actitud como de valor, aceptación y discernimiento hacia la profecía. Su actitud no fue de rechazar la profecía porque entendió que todo tipo de situaciones surgirían cuando los creyentes usaran sus dones para servir a Dios. En segundo lugar, dice: “En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que sean ignorantes” (1 Cor. 12: 1). Su segunda actitud fue de enseñar, que es el terreno perfecto para desarrollar profetas saludables y cultivar culturas proféticas saludables. Él Sabía que la mejor manera de abordar las preguntas era establecer una base sólida. Sus enseñanzas los ayudarían a evitar las trampas que vienen con la ignorancia al ejercitar sus dones espirituales.

Aquí hay tres áreas que serán de gran beneficio para examinar o recordar mientras atravesamos este momento oportuno que Dios ha dado a Su cuerpo.

Deja que el servicio sea tu manto

Los profetas están llamados a equipar a los santos para que lleven a cabo la obra que Dios los llamó a hacer. Esto lo logran sirviendo al cuerpo de Cristo. En Efesios, Pablo enfatizó esto diciendo: ” Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”. (Efesios 4: 11-12). Hay dos preguntas que los profetas deben responder con respecto a su ministerio: ¿Equipo a los creyentes para escuchar a Dios? ¿Estoy edificando el cuerpo de Cristo? Todo lo demás es secundario. Todos los profetas deberían pertenecer a una iglesia local donde sirvan a los santos equipándolos para escuchar la voz de Dios. Esto también ayuda a los profetas a plantarse y a aprender desde una perspectiva pastoral cómo servir mejor y trabajar con otros pastores.

En 1 Corintios 12: 7 y 14: 3-4, leemos el propósito de la profecía y los santos proféticos. La profecía es para beneficio del cuerpo de Cristo para edificar, exhortar y consolar. Así como los profetas deben evaluar su ministerio a la luz de las Escrituras, los santos deben hacer lo mismo. ¿Utilizo mis dones para beneficiar al cuerpo de Cristo? ¿Es mi profecía edificante, exhortante y consoladora para el cuerpo de Cristo? Todo lo demás es secundario. Cada santo necesita servir a su iglesia local. Esto les ayuda a cultivar un corazón de servicio, una mentalidad de equipo y una actitud de aprendizaje.

Deja que el amor sea el líder

Pablo entendió lo fácil que sería desviarse usando sus dones espirituales si no tenían un líder que los guiara. Por eso dio prioridad a una verdad fundamental que rige todas las operaciones del ministerio profético. “Sigan el amor; y anhelen los dones espirituales, pero sobre todo, profeticen.” (1 Cor. 14: 1). Tanto el profeta como el santo profético deben hacer que el amor sea su líder en el ministerio. Una manera excelente de hacer esto es convertir 1 Corintios 13: 4-7 en preguntas: ¿Soy paciente? ¿Soy amable? ¿Me jacto o me he vuelto arrogante? ¿Soy grosero o tengo buenos modales? ¿Soy irritable y resentido? ¿Insisto en que siempre estoy en lo correcto? ¿Me regocijo en la verdad y no en la injusticia? ¿Lo soporto todo, todo lo creo, todo lo espero y todo lo soporto con amor?

Protocolos

Los protocolos son simplemente principios para una conducta adecuada. Los protocolos están diseñados para ayudarnos a administrar las gracias de Dios para el mayor beneficio de Su cuerpo. Los pastores de las iglesias locales tienen protocolos para casi todo lo que se hace, un protocolo para el cuidado de los niños, el ministerio de jóvenes, las finanzas, los ancianos de la iglesia, la consejería, etc. De la misma manera, podemos ofrecer protocolos a los profetas y santos proféticos para su éxito.

En 1 Corintios 14: 29-33, Pablo dice: “Y que dos o tres profetas hablen, y los demás juzguen. Pero si a otro que está sentado le es revelado algo, el primero calle. Porque todos podéis profetizar uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados. Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz, como en todas las iglesias de los santos.”(1 Cor. 14:29-33). Pablo establece un protocolo para asegurar que el cuerpo de Cristo reciba el máximo beneficio cuando están recibiendo el ministerio profético.

Estos protocolos fueron diseñados para:

  • Fomentar el orden en cómo se llevaría a cabo el ministerio profético. Profetiza uno por uno.
  • Alentar la evaluación de las palabras proféticas; Ningún profeta debería decir jamás que no necesitan rendir cuentas o ser evaluados en sus declaraciones proféticas.
  • Cultivar actitudes enseñables y ánimo entre los profetas.
  • Enseñar a los profetas que sus espíritus están sujetos a ellos; en otras palabras, no hay excusas para el desorden o para los profetas fuera de control.
  • Establecer un estándar para medir el ministerio profético, que es paz y no confusión.

Mientras navegamos en esta temporada donde Dios está reformando y refinando lo profético, no despreciemos la profecía. En cambio, examinemos, enseñemos y, si es necesario, volvamos a colocar los cimientos que pueden haberse roto.

Suscríbete a nuestro NewsLetter

Trump, La Elección y La Profecía

Dr. Bill Hamon

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

En los últimos días, se han generado numerosas preguntas sobre los profetas y las profecías referente a las elecciones en los Estados Unidos. Me gustaría llamar su atención a una sección de la Palabra del Señor dada por el Obispo Bill Hamon para 2021, que trata de esta cuestión. Creo que responderá a algunas preguntas, no a todas, ya que la profecía puede ser una de esas cosas muy misteriosas que requieren tiempo para ver cómo se desarrolla todo. 

Dios te bendiga,

Profeta Edgar Iraheta

Hay tiempo, terminología, interpretación, aplicación, espiritual versus natural, y nuestros pensamientos versus los pensamientos de Dios sobre las palabras que se dicen en la profecía.

Dr. Bill Hamon

FUNDADOR DE CHRISTIAN INTERNATIONAL

Trump, La Elección y la Profecía

En el cristianismo, dos de los ministerios y experiencias personales más misteriosos y complicados que se encuentran en la Biblia son la profecía y el hablar en lenguas. He estado hablando en lenguas durante 70 años y ministrando en profecía durante 68 años. Escribí un libro titulado 70 razones para hablar en lenguas, pero no agoté todos los beneficios de hablar en lenguas.

Personalmente he entregado profecías personales a más de 75.000 personas, desde presidentes de naciones hasta bebés en brazos de sus madres. Durante los últimos 68 años, he recibido más de 2000 páginas de profecías personales de otros profetas y santos proféticos.

El 99% han sido precisas y la mayoría de las profecías ya se han cumplido durante mi vida. He escrito tres libros que tratan sobre profetas y profecías personales, pero no he agotado todos los diferentes aspectos del ministerio profético. Hay tantos criterios para el cumplimiento de las profecías.

La mayoría de los cristianos que nunca han experimentado o ministrado en profecía personal tienen una comprensión limitada de su funcionamiento. Acerca de lo único que saben sobre la profecía personal y cómo juzgarla es Dueteronomio 18:22, que es que si no sucede, entonces el profeta estaba hablando con presunción (sus propios pensamientos y no los de Dios).

¿QUÉ HAY DE LOS PROFETAS EN LA BIBLIA?

Aquellos que usen Deuteronomio 18:22 como su único criterio para juzgar la profecía tendrían que declarar la profecía de Jonás a Nínive como una profecía falsa o presuntuosa. Profetizó que en 40 días Dios destruiría Nínive, pero no sucedió. Sabemos por las Escrituras que se arrepintieron y Dios pospuso ese juicio por 120 años, pero el resto del mundo no lo sabía. Israel esperaba que la profecía se cumpliera, pero se sintió muy decepcionado cuando su enemigo no fue destruido.

Sin duda, muchos israelíes decepcionados etiquetaron a Jonás como un falso profeta basándose en su conocimiento de Deuteronomio 18:22. Muchos ciudadanos de Nínive pasaron por muchos traumas durante esos 40 días, temiendo que sucediera algo que estaba profetizado pero que no sucedió. ¿Debería Jonás volver a Nínive y disculparse con ellos, admitiendo que se lo perdió? ¿Cómo podría hacerlo cuando Dios es el que le ordenó ir y hasta le dio las palabras para decir?

Si una palabra aparentemente se cumple o no, es solo uno de los criterios para juzgar la profecía. Hay tiempo, terminología, interpretación, aplicación, espiritual versus natural, y nuestros pensamientos versus los pensamientos de Dios sobre las palabras que se dicen en la profecía.

Por ejemplo, en 1980 tenía un pago de $ 40,000 adeudado en una propiedad de CI. No tenía dinero para hacer el pago. Los propietarios se estaban preparando para recuperar la propiedad si la deuda no se pagaba antes de la fecha de vencimiento. Fui a ver a un amigo profeta que era pastor y le pedí que orara para ver si tenía una palabra sobre mi situación.

Era una profecía larga con frases como: “El Señor dice: Voy a suplir tu necesidad, porque eres una extensión de Mí, y negarte sería para mí negarme a mí mismo. Cumpliré el mayor deseo de tu corazón «. El dinero no entró y perdí la propiedad. Comencé a decirle al Señor que no cumplió la profecía. Él dijo: ¡Sí, lo hice! Dije: «No lo hiciste porque perdí todas esas propiedades». El Señor dijo: Regresa y lee la profecía. ¿Dije algo sobre dinero o propiedad? Estabas pensando en esa propiedad, pero yo estaba pensando en tu hija.

El día después de la profecía, mi hija me llamó desde el colegio bíblico para preguntarme si realmente había un Dios. Ella estaba física, emocional y mentalmente fuera de forma. La llevamos en avión a casa y tuvimos que alimentarla cada dos horas durante dos semanas para estabilizarla. Ella pudo haber muerto. El Señor me preguntó: ¿Cuál es el mayor deseo de tu corazón, esa propiedad o tu hija? (En mi último libro, Your Highest Calling, cuento como Dios explicó su propósito al permitirme perder esa propiedad).

¿QUÉ TIENE QUE VER ESTO CON TRUMP Y LA ELECCIÓN Y LA PROFECÍA?

Aunque el 20 de enero no ha sucedido cuando se escribió esta palabra (30/12/2020), los críticos religiosos de los profetas y la profecía personal dicen que los profetas se perdieron en cuanto a que Trump sirva un segundo termino como presidente de los Estados Unidos. Están declarando que las profecías de los profetas con respecto a la elección son falsas o presuntuosas según Deuteronomio 18:22.

Por un momento, supongamos que Trump no será reinstalado como presidente en enero de 2021. En todas las profecías que examiné, no encontré un profeta que diera la fecha de 2020 o 2021 en su profecía. ¿Podría ser que Dios estaba pensando en el 2024? Todos los creyentes en lo profético estaban pensando en las elecciones de 2020, pero ¿qué estaba pensando Dios? El tiempo dirá.

También hay ejemplos en la Biblia donde la profecía no se cumplió debido a la mala conducta de las personas. Dios le profetizó a Moisés que lo llevaría a él y a los israelíes a la tierra de Canaán. Pero no sucedió para Moisés y la generación que recibió la profecía debido a aquellos que no creyeron y pelearon contra la palabra profética.

Recuerde que las profecías incondicionales solo dependen de Dios para su cumplimiento, pero las profecías condicionales dependen de la obediencia y cooperación del hombre. Todas las profecías personales son condicionales. Recuerde que los pensamientos, caminos y deseos de Dios son mucho más elevados que los pensamientos de las personas en la tierra (Isaías 55: 8-9).

¿Ha sido la «voluntad» de Dios que Trump sea presidente de los EE. UU. Y sea reinstalado para un segundo mandato? ¿Qué significa cuando la Biblia habla de «la voluntad de Dios»? Los sinónimos y definiciones de voluntad son elección, deseo, propósito, decreto y placer. ¿Se cumple siempre la voluntad / deseo, el placer y el propósito de Dios? Las Escrituras dicen que no es la voluntad de Dios que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. ¿Se está cumpliendo la voluntad / deseo, elección, placer de Dios? No cuando gran parte de la humanidad muere cada año cuando muere sin Cristo y termina en el infierno.

Cuando la profecía dice que es la voluntad de Dios que algo suceda, no significa que tenga que suceder independientemente de las acciones de las personas.

De todas las profecías de muchos de profetas en Estados Unidos y varias otras naciones, se declaró que era el deseo / elección / voluntad de Dios que Donald Trump fuera elegido presidente en 2016, y todas esas profecías se cumplieron. La «voluntad» de Dios se cumplió y la «elección» de Dios se convirtió en presidente de los Estados Unidos. Varias de esas profecías declararon que también era el deseo, el propósito / la voluntad de Dios de que Trump cumpliera un segundo mandato. Después del 20 de enero se determinará si la voluntad de Dios se cumplirá en 2021 (¿o posiblemente en 2024?). Los cristianos conservadores están orando fervientemente: «Señor Dios, hágase tu voluntad». Los fieles están decretando la palabra y creyéndola hasta…

Suscríbete a nuestro NewsLetter

Los Profetas,
Ejecutores del Nuevo Pacto: Efesios 4:11-17 (vol. 3)

Profeta Edgar Iraheta

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

Los profetas pueden profetizar, pueden traer revelación fresca y conocimiento para ayudarnos a seguir a Jesús. Sin embargo, su mayor llamado es ayudar al Cuerpo de Cristo a escuchar a Jesús por sí mismo para que pueda ser guiado a cumplir su misión en Cristo.

Profeta Edgar Iraheta

COORDINADOR DE CI EN ESPAÑOL

En los dos últimos artículos hemos hablado del rol del profeta como ejecutor del pacto de Dios con su pueblo. Hemos examinado como el Profeta operó en el contexto del Antiguo Pacto en comparación con el Nuevo Pacto. En esta tercera parte veremos ahora las formas específicas y prácticas en como un profeta puede ser ejecutor del pacto de Jesús con su Iglesia. En el capítulo 4 de Efesios, versículos 11 al 16, encontramos el llamado de los Profetas al ministerio en equipo, la descripción de su trabajo y el resultado de su labor. Esta descripción que Efesios nos da, también se aplica a los otros cuatro ministerios mencionados en este pasaje. Leamos este pasaje primero, y luego lo estudiaremos:

MINISTERIO EN EQUIPO (Versículo 11)

En el primer versículo hay cinco ministerios diferentes dados por Jesús para cumplir su pacto con la Iglesia.  Estos cinco ministerios trabajan juntos para escuchar el corazón, los planes, propósitos y la agenda de Jesús para ayudar a edificar Su Iglesia. Esto también significa que el fundamento de cualquiera de estos cinco ministerios tiene que estar en el ministerio de equipo. Estos no son ministerios independientes, sino que son interdependientes. En Hechos 13:1, vemos que el ministerio en equipo era común entre estas funciones ministeriales. Dice: “En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros…” Un punto importante de este pasaje de escritura es que los profetas y maestros ungieron a Pablo y Bernabé para ser apóstoles. Sin embargo, volveremos a esto más adelante en otro artículo. Lo importante aquí es, que todo ministro quíntuple debe ser parte de un equipo.

DESCRIPCIÓN DE SU FUNCIÓN (Versículo 12)

En el verso 12 de Efesios 4, podemos encontrar una clara descripción de la función del ministerio quíntuple, y en particular, nos enfocaremos en el profeta. Dice: “a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.” Aquí el apóstol Pablo nos da dos palabras clave que hay que estudiar para entender el rol del profeta en la Iglesia de hoy. Notarás que sus definiciones son similares, pero su función y propósito son diferentes debidos al contexto en el que se utilizan.

CAPACITAR

La palabra capacitar aquí es katartismos, que significa completar sust. — llevar a alguien o algo a la compleción (perfecta y adecuada en cada aspecto) y adaptado para algún propósito. Una de las funciones de un profeta es ayudar a llevar a los santos a un punto en el que estén adecuadamente capacitados para hacer el trabajo del ministerio. ¿Cómo logra esto un profeta?

  • Enseñanza fundamental sobre la Palabra de Dios (El fundamento de todo ministerio profético es la Escritura).
  • Sana Doctrina.
  • Principios Sanos de Estudio e Interpretación Bíblica.
  • Principios Fundamentales para Escuchar la Voz de Dios a través de la activación, impartición y enseñanza.
  • Protocolos Sanos para ministrar proféticamente.
  • Fundamentos Bíblicos de activación profética.
  • Discernimiento entre lo que Dios habla, el Alma, la Carne y los agentes externos que influyen en su capacidad de oír.

La lista anterior son solamente algunas formas en las que el profeta cumple su función como capacitador; son claves y cruciales que deben hacerse para que un Santo esté completa y adecuadamente capacitado para la obra del ministerio.

EDIFICAR

La palabra edificación es oikodome que significa edificar sust.el acto de avanzar algo hacia su plenitud o terminación; entendido como el proceso de ayudar en la construcción de un edificio incompleto. Mientras que un profeta capacita a un Santo para que haga correctamente su trabajo en el ministerio. Esa función y trabajo que hace el profeta como capacitador ayuda a edificar el Cuerpo de Cristo. A medida que esto se cumple, el Cuerpo de Cristo se acerca a la plenitud o terminación de ser edificado en los planos de Jesús (Mateo 16:18).

Los profetas deben ejecutar el Nuevo Pacto capacitando a los Santos para que escuchen a Jesús y para que cumplan su destino y propósito mientras trabajan para hacer avanzar Su Reino. Este trabajo ayuda continuamente a terminar la obra que Jesús comenzó de edificar la Iglesia. Sin embargo, este trabajo se llevará a cabo hasta que el Cuerpo de Cristo cumpla los propósitos de Dios, como se revela en los versículos 13 a 16.

LOS RESULTADOS (Versículos 13-16)

¿Qué sucede cuando el ministerio quíntuple cumple su función correctamente? ¿Hay una manera de determinar si hemos visto el verdadero ministerio quíntuple llevándose a cabo en nuestros días? Efesios 4:11-13 nos proporciona un fundamento que dice que todo este ministerio se hace en equipo para capacitar a los santos y edificar la Iglesia.

Cuando los ministros quíntuples trabajan juntos en el ministerio en equipo y cumplen su función y descripción de trabajo de capacitar y edificar el Cuerpo de Cristo, veremos que sucede lo siguiente:

  • Una manifestación de la Unidad de la Fe.
  • Un conocimiento real del Hijo de Dios.
  • Los santos llegarán a la madurez, a la estatura de la plenitud de Cristo.
  • Tendremos estabilidad, el Cuerpo no será sacudido por las olas y llevado de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por el error.
  • La verdad será hablada en amor que provocará el crecimiento en Cristo.
  • Veremos un crecimiento en todos los aspectos en Cristo.
  • Veremos el cuerpo funcionando adecuadamente con cada miembro, produciendo crecimiento y edificación en amor.

Así como los profetas en el Antiguo Testamento pudieron ayudar al pueblo de Dios a acercarse a Él y cumplir el Pacto. De la misma manera, los profetas de hoy están llamados a acercar a la Iglesia a Jesús para ayudar a cumplir su Pacto con Él. Los profetas pueden profetizar, pueden traer revelación fresca y conocimiento para ayudarnos a seguir a Jesús. Sin embargo, su mayor llamado es ayudar al Cuerpo de Cristo a escuchar a Jesús por sí mismo para que pueda ser guiado a cumplir su misión en Cristo. 

 

Suscríbete a nuestro NewsLetter

Los Profetas, Ejecutores del Pacto (vol. 2)

Profeta Edgar Iraheta

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

Los profetas de hoy en día están llamados a recibir el nuevo Pacto, que es Jesús, y llamar a la Iglesia a escucharlo. Además, los profetas de hoy tienen un llamado crucial del Padre para llevar a toda la Iglesia a su Hijo.

Profeta Edgar Iraheta

COORDINADOR DE CI EN ESPAÑOL

En mi último artículo, abordé que los Profetas tienen el deber de ejecutar el Pacto de Dios, este es su llamado y comisión. En el Antiguo Testamento, los profetas eran únicos de entre todos los líderes religiosos de Israel e incluso de las naciones vecinas. Una de las principales formas en que los profetas se hicieron notables fue que los reyes no los nombraron; tenían un llamado divino de Dios. Recuerden que los reyes obtenían el trono a través del éxito militar o la sucesión. Los sacerdotes fueron ordenados a través del linaje y más tarde nombrados por los reyes. Los sabios se hicieron conocidos por su sabiduría, discernimiento y excelente discurso o nombrados por los reyes. Sin embargo, un Profeta sólo podía recibir su llamado y su comisión de Dios.

En las naciones del antiguo Cercano Oriente, la gente creía que los encuentros divinos confirmaban el estatus del profeta. Cuando un Profeta se presentaba ante Dios para pedirle consejo y luego proclamaba el consejo de Dios, eso daba validación a su llamado divino. Sin embargo, recuerden que, en el Pacto de Dios, los Profetas eran los Profetas del único Dios verdadero, Yahvé. Así fue con Abraham, Moisés, Isaías, Ezequiel, Jeremías, etc. Si nos perdemos esto, no entenderemos por qué Dios se preocupó tanto por sus profetas, pero también por qué trató severamente con ellos (Lea el Salmo 105:8-15).

El profesor Jack R. Lundbom de la Universidad de Cambridge explica eso:

“Los profetas, si se jactaban, sólo podían jactarse de haber recibido un llamado de Yahvé Dios. Esta es la garantía de todo lo que el profeta dice y hace. En hebreo nābî’ (נָבִיא), que traducimos como “profeta”, lo más probable es que signifique “uno que es llamado”. En akadiano, que es un idioma anterior al hebreo y es un idioma cognado al hebreo, nabû significa “llamar”, y un nibîtu es “uno llamado (por los dioses)”.

Recuerden, Jeremías recibió un poderoso encuentro en el que Dios lo llamó para ser su profeta. En este encuentro, Dios resuelve la inseguridad de Jeremías de ser demasiado joven para ser su profeta (Jeremías 1:4-10). Si recuerdan, Isaías tiene una visión y un encuentro poderoso donde Dios lo llama y lo comisiona. También lo limpia de la culpa que le impidió aceptar su llamado (Isaías 6:1-8). Dios llamó y comisionó a Samuel mientras era entrenado para discernir su voz a medida que servía a Eli, el sacerdote (1 Samuel 3). El llamado y la comisión divina es parte de la vida de los Profetas. ¿Por qué es esto importante?

En Mateo 17:1-8 (También se encuentra en Marcos 9:2-8, Lucas 9:28-36), vemos el famoso pasaje de la transfiguración de Jesús.

Recuerden que el “llamado divino” es una validación de un profeta, y lo reciben de Yahvé; por supuesto, sabemos que Jesús era el Hijo Unigénito de Dios. Su validación y aprobación inicial vino cuando Juan el Bautista lo bautizó (Mateo 3:11-17, Marcos 1:9-11, Lucas 3:21-22, Juan 1:32-34). Como muchos profetas del Antiguo Testamento, Jesús tuvo otros encuentros sobrenaturales que validaron su ministerio, como la transfiguración (también lea Juan 12:20-36). Sin embargo, si Jesús iba a cumplir la ley, Dios también tenía que validar su ministerio como Profeta. Mateo 17:1-8 sigue el patrón como en el Antiguo Testamento del “Llamado Divino” de los profetas. También podemos aprender algunos puntos cruciales de esta escritura que exponen cuál es el papel de los profetas después de Jesús.

Permítanme exponer el significado de la participación de Moisés y Elías en la transfiguración de Jesús. Moisés representa al receptor de la ley del pacto (Éxodo 19-20). Elías representa el ejecutor de la ley del pacto (1 Reyes 18:17-22). Mira este pasaje de 1 Reyes 18 en el versículo 18,

—No soy yo quien le está creando problemas a Israel—respondió Elías—(ELÍAS, EJECUTOR DEL PACTO). Quienes se los crean son tú y tu familia (ACAB E ISRAEL SON DESLEAL A DIOS), porque han abandonado los mandamientos del Señor (LEY DEL PACTO) y se han ido tras los baales.”

Recuerda, Elías está haciendo esta declaración como profeta establecida en el Pacto que Dios tuvo con Israel. Él estaba haciendo cumplir el Pacto exponiendo la deslealtad de Israel y al que causó que sucediera.

Cuando la transfiguración ocurrió, Dios usó a propósito tanto al receptor (Moisés) como al ejecutor (Elías) del Pacto. La transfiguración mostró a Pedro, Santiago, Juan y a los futuros profetas su papel en el cumplimiento de un nuevo pacto. Estaban en un momento que validaba el nuevo Pacto, Jesús, y la forma de implementar ese nuevo Pacto era escuchándolo (Jesús). Así como Moisés recibió el Pacto en el Antiguo Testamento y Elías lo ejecutó, siempre llamó a Israel a la lealtad. Los profetas de hoy en día están llamados a recibir el nuevo Pacto, que es Jesús, y llamar a la Iglesia a escucharlo.

Recuerden que Pedro estuvo en la Montaña de la Transfiguración. En Hechos 3:19-26, hace la siguiente proclamación, ahora como profeta, haciendo cumplir el nuevo Pacto llamándolos a escuchar a Jesús:

Los profetas de hoy tienen un llamado crucial del Padre para llevar a toda la Iglesia a su Hijo. En nuestro próximo artículo, describiré cómo ocurre esto en el Nuevo Testamento según lo establece Jesús.

Suscríbete a nuestro NewsLetter

Los Profetas,
Ejecutores del Pacto

Profeta Edgar Iraheta

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on telegram

Es sumamente importante no hacer de los profetas, adivinos, cuando Dios les ha dado un llamado a ser representantes de su pacto a través de su Voz.

Profeta Edgar Iraheta

COORDINADOR DE CI EN ESPAÑOL

Estamos viviendo en tiempos críticos en el movimiento profético. Debemos entender el propósito de Dios para sus voces proféticas. Mientras que predecir los eventos futuros y el destino es parte del llamado y la función de los profetas. Estamos experimentando otro lado de los profetas que no hemos visto desde la antigüedad. En nuestra era moderna, hemos visto principalmente al profeta como una persona que escucha la voz de Dios para revelar el destino y el propósito en nombre de Dios para su pueblo y sus naciones. Sin embargo, los profetas de la antigüedad, cuando se estudian de cerca las declaraciones proféticas, jugaron un papel clave en la ejecución de las bendiciones y maldiciones del pacto en el contexto de este entre Dios e Israel.

Para entender por qué eran ejecutores y cómo eran, tenemos que entender el pacto que Dios había establecido con Israel. En la antigüedad los pactos eran basados entre un señor feudal y un plebeyo (sirviente). Esto garantizaba al plebeyo beneficios y protección (bendiciones) siempre y cuando cumplieran con las estipulaciones del pacto que habían hecho. La desobediencia o deslealtad traería los castigos (maldiciones) que fueron acordados bajo ese pacto. Dios hizo su pacto bajo este concepto entre Él e Israel. Este pacto fue entre Israel y Yahvé, el único Dios Verdadero. Ningún ídolo o dios podía venir entre ellos. El Dr. Gordon D. Fee en su libro “How to Read the Bible for All Its Worth” explica que:

Lo que es importante para su comprensión es que, al hacer un pacto con Israel en el Sinaí, Dios utilizó esta forma de pacto bien conocida cuando constituyó el contrato vinculante entre él mismo (Yahvé = “el Señor”) y su vasallo, Israel. A cambio de beneficios y protección, se esperaba que Israel cumpliera las muchas estipulaciones (es decir, los mandamientos) contenidas en la ley del pacto, tal como lo encontramos en el Éxodo 20-Deuteronomio 33.

Esto nos ayuda a sentar las bases del contexto en el cual funcionaban los profetas en el Antiguo Testamento. ¿Cómo entonces Dios usó a los Profetas para hacer cumplir este pacto?

La mayoría de las declaraciones proféticas en el Antiguo Testamento no eran predictivas, eran una respuesta a la lealtad o deslealtad de Israel al pacto que habían hecho con Dios. Los profetas hicieron cumplir el pacto anunciando (profetizando) la falta de cumplimiento de esos requisitos o el cumplimiento del mismo. De esta manera, quedaría claro que lo que estaba ocurriendo o a punto de ocurrir se debía al pacto que habían hecho con Dios. Las declaraciones proféticas se dirigían a individuos, reyes, Israel, e incluso a naciones que no habían bendecido a Israel. Por eso Dios no permitió que sus profetas fueran heridos (Génesis 20:7, 1 Crónica 16:22) y Dios no haría nada hasta que lo revelara a sus profetas (Amós 3:7).

Israel tenía una clara expectativa de que, si no cumplían con su fin del pacto, Dios hablaría a través de sus profetas, y el resultado sería el castigo por ser desleal. Si Israel cumplía su pacto manteniéndose en relación solo con Él, las bendiciones y la protección vendrían sobre ellos. Por esta razón, aunque a Israel no le gustara lo que el profeta decía, no podrían evitarlo. Los profetas simplemente hablaban en nombre de Dios basándose en el pacto que Israel había hecho con Él. (Lea el Deuteronomio 28)

Un ejemplo que nos da a ver esta función se encuentra en el libro de Jeremías. Leamos cuidadosamente este pasaje:

Jeremías 25:1-11 (NVI)

Cuando Jeremías profetiza que Israel entraría en cautividad esto era el Profeta como ejecutor declarando que Israel había sido desleal a Dios. Él estaba haciendo una declaración profética basada en el pacto que Israel tenía con Dios. Y por su desobediencia Dios removió sus bendiciones e Israel entro en cautiverio. La profecía de Jeremías declarando el juicio no era predictivo. Era inevitable basada en el pacto. La única parte predictiva de su declaración era el tiempo de cautividad, y en este caso fueron 70 años. (Jeremías 25:1-11) Con este fundamento podemos aclarar y entender el ministerio profético de los profetas mejor.

Concluiré con esto, mientras que los profetas pueden y traerán la revelación sobre el destino y los propósitos de Dios para las naciones y personas individuales, ellos tienen un llamado fundamental para hacer cumplir el Pacto de Dios con su pueblo. Es sumamente importante no hacer de los profetas adivinos cuando Dios les ha dado un llamado a ser representantes de su pacto a través de su Voz. Pero esto nos trae a un punto de investigación. ¿Qué significa esto en el contexto de un nuevo pacto? La próxima semana examinaremos cómo sucede eso en el contexto del Nuevo Pacto a través de Cristo.

Newsletter y más