ENSEÑANZAS

Los Profetas,
Ejecutores del Nuevo Pacto: Efesios 4:11-17 (vol. 3)

Profeta Edgar Iraheta

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Los profetas pueden profetizar, pueden traer revelación fresca y conocimiento para ayudarnos a seguir a Jesús. Sin embargo, su mayor llamado es ayudar al Cuerpo de Cristo a escuchar a Jesús por sí mismo para que pueda ser guiado a cumplir su misión en Cristo.

Profeta Edgar Iraheta

COORDINADOR DE CI EN ESPAÑOL

En los dos últimos artículos hemos hablado del rol del profeta como ejecutor del pacto de Dios con su pueblo. Hemos examinado como el Profeta operó en el contexto del Antiguo Pacto en comparación con el Nuevo Pacto. En esta tercera parte veremos ahora las formas específicas y prácticas en como un profeta puede ser ejecutor del pacto de Jesús con su Iglesia. En el capítulo 4 de Efesios, versículos 11 al 16, encontramos el llamado de los Profetas al ministerio en equipo, la descripción de su trabajo y el resultado de su labor. Esta descripción que Efesios nos da, también se aplica a los otros cuatro ministerios mencionados en este pasaje. Leamos este pasaje primero, y luego lo estudiaremos:

MINISTERIO EN EQUIPO (Versículo 11)

En el primer versículo hay cinco ministerios diferentes dados por Jesús para cumplir su pacto con la Iglesia.  Estos cinco ministerios trabajan juntos para escuchar el corazón, los planes, propósitos y la agenda de Jesús para ayudar a edificar Su Iglesia. Esto también significa que el fundamento de cualquiera de estos cinco ministerios tiene que estar en el ministerio de equipo. Estos no son ministerios independientes, sino que son interdependientes. En Hechos 13:1, vemos que el ministerio en equipo era común entre estas funciones ministeriales. Dice: “En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros…” Un punto importante de este pasaje de escritura es que los profetas y maestros ungieron a Pablo y Bernabé para ser apóstoles. Sin embargo, volveremos a esto más adelante en otro artículo. Lo importante aquí es, que todo ministro quíntuple debe ser parte de un equipo.

DESCRIPCIÓN DE SU FUNCIÓN (Versículo 12)

En el verso 12 de Efesios 4, podemos encontrar una clara descripción de la función del ministerio quíntuple, y en particular, nos enfocaremos en el profeta. Dice: “a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.” Aquí el apóstol Pablo nos da dos palabras clave que hay que estudiar para entender el rol del profeta en la Iglesia de hoy. Notarás que sus definiciones son similares, pero su función y propósito son diferentes debidos al contexto en el que se utilizan.

CAPACITAR

La palabra capacitar aquí es katartismos, que significa completar sust. — llevar a alguien o algo a la compleción (perfecta y adecuada en cada aspecto) y adaptado para algún propósito. Una de las funciones de un profeta es ayudar a llevar a los santos a un punto en el que estén adecuadamente capacitados para hacer el trabajo del ministerio. ¿Cómo logra esto un profeta?

  • Enseñanza fundamental sobre la Palabra de Dios (El fundamento de todo ministerio profético es la Escritura).
  • Sana Doctrina.
  • Principios Sanos de Estudio e Interpretación Bíblica.
  • Principios Fundamentales para Escuchar la Voz de Dios a través de la activación, impartición y enseñanza.
  • Protocolos Sanos para ministrar proféticamente.
  • Fundamentos Bíblicos de activación profética.
  • Discernimiento entre lo que Dios habla, el Alma, la Carne y los agentes externos que influyen en su capacidad de oír.

La lista anterior son solamente algunas formas en las que el profeta cumple su función como capacitador; son claves y cruciales que deben hacerse para que un Santo esté completa y adecuadamente capacitado para la obra del ministerio.

EDIFICAR

La palabra edificación es oikodome que significa edificar sust.el acto de avanzar algo hacia su plenitud o terminación; entendido como el proceso de ayudar en la construcción de un edificio incompleto. Mientras que un profeta capacita a un Santo para que haga correctamente su trabajo en el ministerio. Esa función y trabajo que hace el profeta como capacitador ayuda a edificar el Cuerpo de Cristo. A medida que esto se cumple, el Cuerpo de Cristo se acerca a la plenitud o terminación de ser edificado en los planos de Jesús (Mateo 16:18).

Los profetas deben ejecutar el Nuevo Pacto capacitando a los Santos para que escuchen a Jesús y para que cumplan su destino y propósito mientras trabajan para hacer avanzar Su Reino. Este trabajo ayuda continuamente a terminar la obra que Jesús comenzó de edificar la Iglesia. Sin embargo, este trabajo se llevará a cabo hasta que el Cuerpo de Cristo cumpla los propósitos de Dios, como se revela en los versículos 13 a 16.

LOS RESULTADOS (Versículos 13-16)

¿Qué sucede cuando el ministerio quíntuple cumple su función correctamente? ¿Hay una manera de determinar si hemos visto el verdadero ministerio quíntuple llevándose a cabo en nuestros días? Efesios 4:11-13 nos proporciona un fundamento que dice que todo este ministerio se hace en equipo para capacitar a los santos y edificar la Iglesia.

Cuando los ministros quíntuples trabajan juntos en el ministerio en equipo y cumplen su función y descripción de trabajo de capacitar y edificar el Cuerpo de Cristo, veremos que sucede lo siguiente:

  • Una manifestación de la Unidad de la Fe.
  • Un conocimiento real del Hijo de Dios.
  • Los santos llegarán a la madurez, a la estatura de la plenitud de Cristo.
  • Tendremos estabilidad, el Cuerpo no será sacudido por las olas y llevado de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por el error.
  • La verdad será hablada en amor que provocará el crecimiento en Cristo.
  • Veremos un crecimiento en todos los aspectos en Cristo.
  • Veremos el cuerpo funcionando adecuadamente con cada miembro, produciendo crecimiento y edificación en amor.

Así como los profetas en el Antiguo Testamento pudieron ayudar al pueblo de Dios a acercarse a Él y cumplir el Pacto. De la misma manera, los profetas de hoy están llamados a acercar a la Iglesia a Jesús para ayudar a cumplir su Pacto con Él. Los profetas pueden profetizar, pueden traer revelación fresca y conocimiento para ayudarnos a seguir a Jesús. Sin embargo, su mayor llamado es ayudar al Cuerpo de Cristo a escuchar a Jesús por sí mismo para que pueda ser guiado a cumplir su misión en Cristo. 

 

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Los Profetas,
Ejecutores del Pacto (vol. 2)

Profeta Edgar Iraheta

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Los profetas de hoy en día están llamados a recibir el nuevo Pacto, que es Jesús, y llamar a la Iglesia a escucharlo. Además, los profetas de hoy tienen un llamado crucial del Padre para llevar a toda la Iglesia a su Hijo.

Profeta Edgar Iraheta

COORDINADOR DE CI EN ESPAÑOL

En mi último artículo, abordé que los Profetas tienen el deber de ejecutar el Pacto de Dios, este es su llamado y comisión. En el Antiguo Testamento, los profetas eran únicos de entre todos los líderes religiosos de Israel e incluso de las naciones vecinas. Una de las principales formas en que los profetas se hicieron notables fue que los reyes no los nombraron; tenían un llamado divino de Dios. Recuerden que los reyes obtenían el trono a través del éxito militar o la sucesión. Los sacerdotes fueron ordenados a través del linaje y más tarde nombrados por los reyes. Los sabios se hicieron conocidos por su sabiduría, discernimiento y excelente discurso o nombrados por los reyes. Sin embargo, un Profeta sólo podía recibir su llamado y su comisión de Dios.

En las naciones del antiguo Cercano Oriente, la gente creía que los encuentros divinos confirmaban el estatus del profeta. Cuando un Profeta se presentaba ante Dios para pedirle consejo y luego proclamaba el consejo de Dios, eso daba validación a su llamado divino. Sin embargo, recuerden que, en el Pacto de Dios, los Profetas eran los Profetas del único Dios verdadero, Yahvé. Así fue con Abraham, Moisés, Isaías, Ezequiel, Jeremías, etc. Si nos perdemos esto, no entenderemos por qué Dios se preocupó tanto por sus profetas, pero también por qué trató severamente con ellos (Lea el Salmo 105:8-15).

El profesor Jack R. Lundbom de la Universidad de Cambridge explica eso:

«Los profetas, si se jactaban, sólo podían jactarse de haber recibido un llamado de Yahvé Dios. Esta es la garantía de todo lo que el profeta dice y hace. En hebreo nābî’ (נָבִיא), que traducimos como «profeta», lo más probable es que signifique «uno que es llamado». En akadiano, que es un idioma anterior al hebreo y es un idioma cognado al hebreo, nabû significa «llamar», y un nibîtu es «uno llamado (por los dioses)».

Recuerden, Jeremías recibió un poderoso encuentro en el que Dios lo llamó para ser su profeta. En este encuentro, Dios resuelve la inseguridad de Jeremías de ser demasiado joven para ser su profeta (Jeremías 1:4-10). Si recuerdan, Isaías tiene una visión y un encuentro poderoso donde Dios lo llama y lo comisiona. También lo limpia de la culpa que le impidió aceptar su llamado (Isaías 6:1-8). Dios llamó y comisionó a Samuel mientras era entrenado para discernir su voz a medida que servía a Eli, el sacerdote (1 Samuel 3). El llamado y la comisión divina es parte de la vida de los Profetas. ¿Por qué es esto importante?

En Mateo 17:1-8 (También se encuentra en Marcos 9:2-8, Lucas 9:28-36), vemos el famoso pasaje de la transfiguración de Jesús.

Recuerden que el «llamado divino» es una validación de un profeta, y lo reciben de Yahvé; por supuesto, sabemos que Jesús era el Hijo Unigénito de Dios. Su validación y aprobación inicial vino cuando Juan el Bautista lo bautizó (Mateo 3:11-17, Marcos 1:9-11, Lucas 3:21-22, Juan 1:32-34). Como muchos profetas del Antiguo Testamento, Jesús tuvo otros encuentros sobrenaturales que validaron su ministerio, como la transfiguración (también lea Juan 12:20-36). Sin embargo, si Jesús iba a cumplir la ley, Dios también tenía que validar su ministerio como Profeta. Mateo 17:1-8 sigue el patrón como en el Antiguo Testamento del «Llamado Divino» de los profetas. También podemos aprender algunos puntos cruciales de esta escritura que exponen cuál es el papel de los profetas después de Jesús.

Permítanme exponer el significado de la participación de Moisés y Elías en la transfiguración de Jesús. Moisés representa al receptor de la ley del pacto (Éxodo 19-20). Elías representa el ejecutor de la ley del pacto (1 Reyes 18:17-22). Mira este pasaje de 1 Reyes 18 en el versículo 18,

—No soy yo quien le está creando problemas a Israel—respondió Elías—(ELÍAS, EJECUTOR DEL PACTO). Quienes se los crean son tú y tu familia (ACAB E ISRAEL SON DESLEAL A DIOS), porque han abandonado los mandamientos del Señor (LEY DEL PACTO) y se han ido tras los baales.”

Recuerda, Elías está haciendo esta declaración como profeta establecida en el Pacto que Dios tuvo con Israel. Él estaba haciendo cumplir el Pacto exponiendo la deslealtad de Israel y al que causó que sucediera.

Cuando la transfiguración ocurrió, Dios usó a propósito tanto al receptor (Moisés) como al ejecutor (Elías) del Pacto. La transfiguración mostró a Pedro, Santiago, Juan y a los futuros profetas su papel en el cumplimiento de un nuevo pacto. Estaban en un momento que validaba el nuevo Pacto, Jesús, y la forma de implementar ese nuevo Pacto era escuchándolo (Jesús). Así como Moisés recibió el Pacto en el Antiguo Testamento y Elías lo ejecutó, siempre llamó a Israel a la lealtad. Los profetas de hoy en día están llamados a recibir el nuevo Pacto, que es Jesús, y llamar a la Iglesia a escucharlo.

Recuerden que Pedro estuvo en la Montaña de la Transfiguración. En Hechos 3:19-26, hace la siguiente proclamación, ahora como profeta, haciendo cumplir el nuevo Pacto llamándolos a escuchar a Jesús:

Los profetas de hoy tienen un llamado crucial del Padre para llevar a toda la Iglesia a su Hijo. En nuestro próximo artículo, describiré cómo ocurre esto en el Nuevo Testamento según lo establece Jesús.

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Los Profetas,
Ejecutores del Pacto

Profeta Edgar Iraheta

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Es sumamente importante no hacer de los profetas, adivinos, cuando Dios les ha dado un llamado a ser representantes de su pacto a través de su Voz.

Profeta Edgar Iraheta

COORDINADOR DE CI EN ESPAÑOL

Estamos viviendo en tiempos críticos en el movimiento profético. Debemos entender el propósito de Dios para sus voces proféticas. Mientras que predecir los eventos futuros y el destino es parte del llamado y la función de los profetas. Estamos experimentando otro lado de los profetas que no hemos visto desde la antigüedad. En nuestra era moderna, hemos visto principalmente al profeta como una persona que escucha la voz de Dios para revelar el destino y el propósito en nombre de Dios para su pueblo y sus naciones. Sin embargo, los profetas de la antigüedad, cuando se estudian de cerca las declaraciones proféticas, jugaron un papel clave en la ejecución de las bendiciones y maldiciones del pacto en el contexto de este entre Dios e Israel.

Para entender por qué eran ejecutores y cómo eran, tenemos que entender el pacto que Dios había establecido con Israel. En la antigüedad los pactos eran basados entre un señor feudal y un plebeyo (sirviente). Esto garantizaba al plebeyo beneficios y protección (bendiciones) siempre y cuando cumplieran con las estipulaciones del pacto que habían hecho. La desobediencia o deslealtad traería los castigos (maldiciones) que fueron acordados bajo ese pacto. Dios hizo su pacto bajo este concepto entre Él e Israel. Este pacto fue entre Israel y Yahvé, el único Dios Verdadero. Ningún ídolo o dios podía venir entre ellos. El Dr. Gordon D. Fee en su libro «How to Read the Bible for All Its Worth» explica que:

Lo que es importante para su comprensión es que, al hacer un pacto con Israel en el Sinaí, Dios utilizó esta forma de pacto bien conocida cuando constituyó el contrato vinculante entre él mismo (Yahvé = «el Señor») y su vasallo, Israel. A cambio de beneficios y protección, se esperaba que Israel cumpliera las muchas estipulaciones (es decir, los mandamientos) contenidas en la ley del pacto, tal como lo encontramos en el Éxodo 20-Deuteronomio 33.

Esto nos ayuda a sentar las bases del contexto en el cual funcionaban los profetas en el Antiguo Testamento. ¿Cómo entonces Dios usó a los Profetas para hacer cumplir este pacto?

La mayoría de las declaraciones proféticas en el Antiguo Testamento no eran predictivas, eran una respuesta a la lealtad o deslealtad de Israel al pacto que habían hecho con Dios. Los profetas hicieron cumplir el pacto anunciando (profetizando) la falta de cumplimiento de esos requisitos o el cumplimiento del mismo. De esta manera, quedaría claro que lo que estaba ocurriendo o a punto de ocurrir se debía al pacto que habían hecho con Dios. Las declaraciones proféticas se dirigían a individuos, reyes, Israel, e incluso a naciones que no habían bendecido a Israel. Por eso Dios no permitió que sus profetas fueran heridos (Génesis 20:7, 1 Crónica 16:22) y Dios no haría nada hasta que lo revelara a sus profetas (Amós 3:7).

Israel tenía una clara expectativa de que, si no cumplían con su fin del pacto, Dios hablaría a través de sus profetas, y el resultado sería el castigo por ser desleal. Si Israel cumplía su pacto manteniéndose en relación solo con Él, las bendiciones y la protección vendrían sobre ellos. Por esta razón, aunque a Israel no le gustara lo que el profeta decía, no podrían evitarlo. Los profetas simplemente hablaban en nombre de Dios basándose en el pacto que Israel había hecho con Él. (Lea el Deuteronomio 28)

Un ejemplo que nos da a ver esta función se encuentra en el libro de Jeremías. Leamos cuidadosamente este pasaje:

Jeremías 25:1-11 (NVI)

Cuando Jeremías profetiza que Israel entraría en cautividad esto era el Profeta como ejecutor declarando que Israel había sido desleal a Dios. Él estaba haciendo una declaración profética basada en el pacto que Israel tenía con Dios. Y por su desobediencia Dios removió sus bendiciones e Israel entro en cautiverio. La profecía de Jeremías declarando el juicio no era predictivo. Era inevitable basada en el pacto. La única parte predictiva de su declaración era el tiempo de cautividad, y en este caso fueron 70 años. (Jeremías 25:1-11) Con este fundamento podemos aclarar y entender el ministerio profético de los profetas mejor.

Concluiré con esto, mientras que los profetas pueden y traerán la revelación sobre el destino y los propósitos de Dios para las naciones y personas individuales, ellos tienen un llamado fundamental para hacer cumplir el Pacto de Dios con su pueblo. Es sumamente importante no hacer de los profetas adivinos cuando Dios les ha dado un llamado a ser representantes de su pacto a través de su Voz. Pero esto nos trae a un punto de investigación. ¿Qué significa esto en el contexto de un nuevo pacto? La próxima semana examinaremos cómo sucede eso en el contexto del Nuevo Pacto a través de Cristo.

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